A más de cien años de las primeras
grabaciones profesionales del tango, el bandoneón no tenía
aún su propia colección.
Los pocos registros solistas de este instrumento no componen un catálogo
representativo de su larga tradición, habiéndose perdido
en el tiempo y el olvido el arte de músicos extraordinarios como:
Julio Ahumada, Máximo Mori, Armando Blasco, Omar Luppi
o Minotto Di Cicco.
Mucho hemos escuchado de la belleza y las proezas musicales de intérpretes
que nunca hicieron una grabación solista.
Esta serie se propone crear una memoria musical, un registro único
de los bandoneonistas más destacados de la actualidad
en la intimidad de su instrumento.