Víctor Lavallén es un secreto a voces. Bandoneonista extraordinario,
compositor y arreglador de muchísima personalidad, Víctor es uno de esos pocos músicos que generan respeto y admiración unánime
entre los colegas.
Llegado a Buenos Aires desde su Rosario natal, en los años 50 integró
las orquestas de Miguel Caló, Juan José Paz, Joaquín Do Reyes y Enrique
Mario Francini entre otras, y desde 1958 fue bandoneonista y arreglador
de la orquesta de Osvaldo Pugliese en su mejor momento.
Algunos de los arreglos más famosos de esta orquesta - como
"Gallo
Ciego", "Bandoneón arrabalero" y "Lorenzo" - son de Lavallén.
Ya en 1968, y luego de muchos discos y giras con Pugliese, funda el "Sexteto
Tango" junto a Emilio Balcarce, Julián Plaza, Osvaldo Ruggiero, Alcides
Rossi y Oscar Herrero. Fueron 20 años de actividad intensa. Luego funda
"Color Tango" junto a otros colegas y se integra a la orquesta de Mariano
Mores. Actualmente, y desde hace ya una década, integra el espectáculo
"Forever Tango" de Luis Bravo, del cual es el director musical con el
que recorre permanentemente el mundo entero.
A más de cincuenta años de su debut profesional, Lavallén presenta
hoy su primer disco solista. Esperada por muchos, "Amanecer ciudadano"
es una grabación de antología, es la oportunidad de descubrir a este gran
artista -suerte de héroe anónimo- que siempre estuvo ahí, y sin embargo
aún es uno de los tesoros mejor guardados del tango.
Este texto se publicó originamente en el sobre interno del
disco de Víctor Lavallén.